espumosos
Francia, Italia, Alemania, España y Rusia concentran el 74% de la producción de espumosos (vinos espumosos naturales y vinos gasificados). Una producción que, sin embargo, representa sólo un 7% de la producción total de vinos en el mundo.

En el aumento del consumo se encuentra parte de la explicación de este repunte, como explica el informe de la OIV. Si en el 2003 el consumo se situaba en 11,8 millones de hl, diez años después ha alcanzado los 15,4 millones, gracias en gran parte a que si antes se asociaba a las celebraciones de fin de año, “se nota una tendencia a suavizar estos picos de consumo. Manteniéndose estable a lo largo de todo el año”.

China es el quinto importador de champagne del mundo

La OIV explica que actualmente, “los vinos espumosos se consumen de manera más regular y menos específica, se asocian a todas las celebraciones (como los aniversarios, despedidas por jubilaciones, etc.) y también se consumen durante los aperitivos y forman parte de los cócteles”.

Quienes lideran el consumo son Alemania y Francia, aunque fuera de la UE, se posicionan Estados Unidos, Australia y Rusia. El caso australiano es paradigmático, al aumentar un 42% en diez años. Es “el efecto moda”, explica la OIV. En Asia, China se ha convertido en otro caso de estudio, con su predilección por el Champagne lo que le hace “el quinto importador de Champagne del mundo”.

Fuente: Mercados del vino y la distribución