domingo 21 julio, 2019 - 12:12 am

  • Instagram
Ultimas noticias:

Brasil, nuevo gobierno y su impacto en la economía de Mendoza

Brasil: Nuevo Gobierno. Oportunidades y Riesgos para las exportaciones de Mendoza

Mendoza concentra gran parte de sus exportaciones a Brasil en 5 productos que aportan el 85% del valor
enviado a este destino. El primer lugar lo ocupan los ajos frescos (42% de las ventas provinciales), la
segunda posición la ocupan los vinos (20%), seguido de aceitunas de mesa conjuntamente y aceite de oliva
(12%), y finalmente se destacan ciruelas secas (7%) y peras frescas (5%).

La política económica del nuevo gobierno de Brasil comenzará a configurarse en los próximos meses.
Existen grandes interrogantes al respecto. El Ministro de economía Paulo Guedes se formó en Chicago, es
de perfil liberal, y partidario de mayor apertura comercial; a su vez, el Presidente Bolsonaro ha expresado
un compromiso por la defensa de la producción nacional. Sin embargo, parecería que la nueva
administración tiene clara una premisa: el Mercosur deberá adaptar y modernizar su funcionamiento;
generando mayor apertura comercial en el bloque. Veremos la manera de hacer operativo este concepto.
El punto relevante es que un escenario posible es que las exportaciones argentinas pierdan en los próximos
años parte de las ventajas arancelarias que hoy tienen en Brasil. Mayor apertura comercial de Brasil implica
que nuestras exportaciones deban competir en igualdad de condiciones con países extra bloque.
Brasil es en la actualidad el principal socio comercial de Argentina y segundo socio externo de Mendoza
(por detrás de EEUU); y su discurso promete realizar cambios en la política comercial.
Mendoza concentra gran parte de sus exportaciones a Brasil en 5 productos que aportan el 85% del valor
enviado a este destino. El primer lugar lo ocupan los ajos frescos (42% de las ventas provinciales), la
segunda posición la ocupan los vinos (20%), seguido de aceitunas de mesa conjuntamente y aceite de oliva
(12%), y finalmente se destacan ciruelas secas (7%) y peras frescas (5%).

Sin embargo, los productos más expuestos a la situación económica de Brasil son los ajos y las aceitunas,
debido a que más del 80% de las exportaciones de estos productos se destinan a este país. En el caso de las
ciruelas secas y las peras frescas, este porcentaje se ubica entre el 30% y el 40%, mientras que en el aceite de oliva es de aproximadamente el 20%. Finalmente, la vitivinicultura es la menos dependiente del
mercado brasilero, ya que representa el destino de sólo el 7% de sus ventas al exterior.

Oportunidades y Riesgos de Cada Producto
El ajo es el segundo producto más exportado por la economía de Mendoza al resto del mundo (detrás del
vino). Como se mencionó antes, este producto es fuertemente dependiente del mercado brasileño, debido
a que aproximadamente el 80% de sus exportaciones se destinan a este país.
Aunque Brasil cuenta con producción de ajo, su oferta no le alcanza para abastecer la demanda, y por esta
razón debe importar cantidades significativas de este producto. Las compras desde el exterior provienen
principalmente de China, la cual representa casi el 50% de las importaciones, seguida de Argentina con el
40%, España con un 12% y finalmente Chile con un porcentaje muy bajo.

En este sector, Brasil necesita proteger la producción nacional de ajo (unas 25 mil hectáreas que abastecen
al 30% del mercado) y ser cauteloso con las barreras que actualmente coloca al principal jugador mundial
(China), quien posee una política de precios muy agresiva que podría ser letal para la producción nacional
(y regional).
Consideramos que en esta actividad difícilmente Brasil cambie las restricciones de ingreso que actualmente
posee el ajo chino (entre ellas, el arancel del 25%). A su vez, el sector hortícola de Mendoza supo establecer
durante los últimos años una integración con su par brasilero, y existe a nivel empresarial una visión de
complementariedad en la relación comercial.
Es más, si la posición de Brasil se endurece con China (siguiendo el modelo “Trump”), incluso podrían existir
mayores oportunidades en el mercado brasilero para el ajo mendocino; replicándose una situación que ya comienza a advertirse en el mercado de Estados Unidos, donde el precio de ajo se tonificó y nuestras
oportunidades comerciales crecieron a partir de las mayores barreras colocadas sobre el ajo chino.
Los ajos argentinos cuentan hoy con arancel 0%, al igual que Chile, el cual no es un productor importante
de esta hortaliza, mientras que China y España tributan el 25% de su valor exportado. Aunque es poco
probable que Brasil facilite el ingreso de más ajo chino, el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea
podría beneficiar a España, que es hoy el tercer jugador en importancia en este mercado; y en este sentido
sí deberíamos estar alertas a posibles cambios en la estructura de aranceles. Más allá de esto, la
vulnerabilidad de este producto a una mayor apertura comercial de Brasil sería muy moderada.
El segundo producto que Mendoza más le exporta a Brasil es el vino, el cual tiene poca dependencia de la
demanda brasilera al destinarse a este mercado sólo el 7% de las exportaciones.
Brasil cuenta con producción nacional de vino, sin embargo, su oferta no cubre la demanda total, teniendo
que importar entre un 20% y un 25% de su consumo.
Chile y Argentina poseen arancel 0%, mientras que los vinos europeos tributan un 27%. Chile posee poco
más del 40% del mercado, y más atrás se encuentra Argentina y otros países europeos con participaciones
cercanas al 10% del mercado. Una eventual reducción de los aranceles sobre los países europeos podría
desplazar al vino argentino del mercado brasilero.

Sin embargo, debe destacarse que el mercado brasilero posee un enorme potencial de crecimiento por el
reducido consumo per cápita que presenta actualmente (equivalente al 10% del consumo per cápita
argentino o chileno). En definitiva, el mercado hoy es relativamente pequeño y con un importante potencial que podría brindar importantes oportunidades de crecimiento tanto para exportadores
regionales y europeos.
En definitiva, una mayor apertura comercial de Brasil tendría una vulnerabilidad acotada sobre un sector
diversificado y con un posicionamiento internacional consolidado; más aún en un mercado con un enorme
crecimiento latente.
El complejo olivícola es fuertemente dependiente de Brasil, más del 80% de las exportaciones aceitunas en
conservas y un poco más del 20% del aceite de oliva poseen este destino.
Argentina es en la actualidad el principal proveedor de Brasil de estos productos, al representar el 44% de
las importaciones, seguido de Portugal con el 22%, Egipto con el 13% y España con el 9%. Hay que destacar
que nuestras exportaciones están exentas de pagar aranceles en este mercado, mientras que los demás
tributan entre el 10% y el 14%.

Los mayores riesgos del sector están asociados a que Brasil no cuenta con producción nacional, lo que
aumentaría las probabilidades de una apertura comercial más agresiva. De hecho, las importaciones de
aceitunas desde Egipto crecieron un 250% los últimos 3 años desplazando a producción nacional. En estos
productos, una mayor apertura comercial hacia países europeos y/o el país árabe podría resultar muy
dañina para Mendoza.
Finalmente, el sector frutícola es en la actualidad uno de los sectores más complejos, debido a la fuerte
competencia con los productos chilenos, los cuales cuentan con precios muy competitivos y ventajas
arancelarias en Brasil iguales que las nuestras, por lo que han logrado una cuota creciente de mercado.

Estas tendencias se podrían profundizar si Brasil promueve mayor facilitación del comercio con Chile con
medidas que vayan más allá de los aspectos arancelarios (aspectos sanitarios, simplificación de
procedimientos, etc).
Entre los productos frutícolas destacados se encuentran las ciruelas secas y peras frescas. En el caso de las
ciruelas secas, Argentina es el principal proveedor de Brasil, aunque ha perdido participación de mercado a
favor de los productos chilenos. Ambos países se encuentran exentos de aranceles. A su vez, la producción
brasileña de este producto no es importante.

En el caso de las frutas de pepita, Argentina compite con los productos de Europa, Chile y EEUU. Nuestro
país es el principal proveedor de peras a Brasil, aunque ha perdido participación de mercado a favor de
Portugal y España, que han crecido por menores fletes y buena calidad, y a pesar de enfrentar aranceles
más altos que sus competidores.
En este producto, una reducción de aranceles a los países europeos podría desplazar a la fruta argentina,
más aún en un contexto de problemas estructurales de competitividad que enfrenta la fruticultura
argentina. En definitiva, los productos frutícolas muestran mayor vulnerabilidad a una mayor apertura
comercial de Brasil.

Fuente: Fundación IDEAL

Compartirlo:

Sobre el Autor

Artículos Relacionados