Marisel Millán, Responsable Comercial de Familia Millan dijo: “El objetivo del vino en lata es captar a consumidores diferentes que prefieren momentos más descontracturados y que no requieren de formalidades a la hora de tomarlo. Para nuestro Malbec DELTANQUE, utilizamos una elaboración de métodos tradicionales con maceraciones de pieles y remontajes para obtener un vino con estructura, si bien su perfil es fresco y frutado, perfectamente se puede acompañar con un buen asado o comidas grasas. Nuestra estrategia es llegar con el mismo vino que se produce en la botella. Hay que tener en cuenta que la lata conserva perfectamente los aromas, sabores y calidad que el vidrio. Cada consumidor puede tener opciones individuales para cada momento de consumo, en mi caso prefiero comenzar con espumantes y luego pasar al vino para los platos principales. La lata se enfría rápido y su envase se puede llevar a todos lados, se puede pensar desde un bar hasta la playa donde está prohibido el vidrio.”

 

El furor de la lata 

“El vino en lata se fue posicionando como una opción para jóvenes y adultos como una oportunidad para nuevos momentos de consumo. Gracias a las facilidades que ofrece la lata, de transporte, su enfriado más rápido y su practicidad. Por este motivo, comenzó a ser una de las opciones más elegidas a la hora de consumir los vinos preferidos en formato individual, ya sea en el hogar o en un evento social. Y en esta oportunidad, estamos muy contentos de acercar junto a Mosquita Muerta Wines, vinos de calidad en el mejor envase, porque las latas son los packagings más reciclados en el mundo y, por tanto, los más sostenibles de la cadena de bebidas”. Comenta Andrés Agnello, Director Comercial de Ball Corporation para Argentina, Paraguay y Uruguay (Empresa líder en envases de aluminio innovadores y sostenibles para bebidas).