lunes 8 agosto, 2022 - 6:30 am

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Los delincuentes golpean sin parar al agro mendocino

Estiman que en lo que va del año, solo en la Zona Este, se robaron 100 transformadores.

La mafia del cobre hace estragos en todo el país y los lugares más alejados de los centros urbanos sufren a diario. El último mes se desbarataron algunas bandas y lograron incautar cientos de kilos del metal en distintas chacaritas de General Alvear, Las Heras, Rivadavia y San Martín. Edemsa, Edeste y Telefónica son las empresas que terminan pagando el pato duro de reposicion del material. En promedio, un transformador cuesta u$s 4000. A eso hay que sumarle que muchas veces, los delincuentes se llevan tableros, conexiones y bombas de agua, lo que provoca otro dolor de cabeza al productor, que no solo debe desembolsar grandes sumas sino que se queda sin la posibilidad de riego de su finca.

En la justicia sostienen que los ladrones no son delincuentes comunes, ya que actúan de manera quirúrgica, con las herramientas necesarias y conocen de manera certera que material llevarse y como desconectar los grandes aparatos. Hasta deslizan que hay «dateros» que indican con geolocalización donde están instalados y sin sistemas de seguridad. Por eso sospechan de empleados infieles de empresas tercerizadas o de extrabajadores de las empresas distribuidores. Sin embargo, hay quienes piensan que ya trabajan con tanta impunidad que con materiales precarios derriban los transformadores y roban el metal.
Surgen nuevos elementos que hacen necesaria la intervención de ATM (Administración Tributaria Mendoza) para llegar a las chacaritas y reducidoras del cobre robado.
Fuentes del gobierno provincial sostienen que hay un equipo de trabajo coordinado entre las distribuidoras y distintas áreas del Ejecutivo trabajando en el tema, que está dando los primeros resultados, y se están previendo acciones específicas para resolver en parte el tema, accionando tanto frente a los robos, como en la cadena de comercialización del material robado.
No piensa así Sebastián Lafalla, titular de la Cámara de Comercio de Tupungato, que en varias oportunidades desnunció en Conexión Agro que la situación es insostenible y que no hay acciones para evitar los robos.
El productor del Valle de Uco reclama una acción por parte de la inteligencia policial para desarmar a estos grupos delictivos. Asegura que el cobre se vende directamente en las redes sociales a la vista de todo el mundo.
Reclama más presencia de autoridades y denuncia que se roban herramientas, postes, alambres, tela antigranizo, nueces, ajos y hasta semillas de papa.
Remata diciendo que hay zonas liberadas, y que no solo habrá más sustracción de materiales sino víctimas mortales por parte de la delincuencia.

 

El Presidente de la Federación Argentina de Cooperativas Eléctricas, José «Pipo» Álvarez es contundente. Asegura a Conexión Agro en Radio Nihuil: «El delito está perfectamente aceitado como el comercio de la droga».
Observa que es complejo combatir a las bandas que se llevan los núcleos de cobre y los venden a reducidores. El problema aumeta cuando sectores se quedan sin energía eléctrica y sin conectividad, porque en el derribo se llevan puestos además la fibra óptica, con lo cual cortan el servicio de internet a muchas familias.

 

 

Finalmente el ingeniero agrónomo Norberto Páez se lamenta sobre lo que ocurre en la zona de Beltrán. Trabaja en una gran finca que tuvo que poner seguridad privada para evitar más robos. Se queja del accionar de la policía científica, que a pesar de contar con videos y datos, no resuelve los problemas.
Relata que en zonas como Corralitos o Medrano hay propiedades en venta no por falta de materia prima de calidad, sino porque están hartos de los robos.
Sospechan también de dateros locales que informan a los delincuentes.

 

 

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